Cada temporada de chiles en nogada devuelve a la mesa una pregunta que no tiene una respuesta automática: ¿qué vino servir con un platillo en el que conviven sabores vegetales, dulces, especiados, c&a
acute;rnicos y cremosos?El reto está precisamente en esa suma de elementos. El chile poblano aporta carácter vegetal; el relleno incorpora carne y frutas; la nogada añade grasa, textura y el sabor de la nuez, mientras que las especias terminan de construir un plato en el que dif
ícilmente existe una sola nota dominante.Por eso, al pensar en un vino
Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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