El mundo ha cambiado por completo desde que son perceptibles los efectos del cambio climático. Las cifras no son alentadoras. El 22 de agosto se batió el récord de temperatura diaria más alta en la superficie oceánica desde que hay registros: 21,1 grados. Nunca antes se ha registrado una media en el agua del mar tan caliente y esto, además de tener consecuencias nefastas para la vida sumergida, convierte l
nos en una bomba climática.Seguir leyendo
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
Dejanos un comentario:
