Construyó un lago para criar peces y terminó creando un ecosistema: 1,000 días después llegaron águilas, ciervos y búhos

La transformación no ocurrió de golpe. Primero apareció el agua, después llegaron los peces y, poco a poco, comenzaron a aparecer animales que nunca habían formado parte del proyecto y lo que había sido un campo de maní en Alabama, Estados Unidos, terminó convertido en un nuevo punto de encuentro para la fauna de los alrededores.

Hidalgo ¡Tiene algo!

En apenas 1,000 días, un antiguo terreno agrícola pasó a tener un lago de poco más de dos hectáreas, visitado por ciervos, mapaches, aves, búhos y hasta águilas calvas.

Hidalgo ¡Tiene algo!

Lee la nota completa en Xataka.



Dejanos un comentario: