Abelardo de la Espriella no tiene ningún miedo a la provocación. Al contrario: el presidente de Colombia se crece ante sus críticos. La imagen más comentada de esta semana ha sido la de él, vestido de verde oliva, caminando entre cadáveres de supuestos delincuentes abatidos en un operativo militar. Un presidente mostrando bolsas blancas como una advertencia. Dos días después y pese a la avalancha de cuestionamientos por usar la muerte como un trofeo, volvió a aparecer el viernes ante otro grupo de cuerpos envueltos

Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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