Gracias a la apertura comercial iniciada en 1994, México es hoy una potencia manufacturera y uno de los principales proveedores del mercado estadounidense. Sin embargo, buena parte de las exportaciones mexicanas incorpora insumos, componentes y tecnología provenientes del exterior. El reto de una nueva política industrial es rompe
r esa dependencia.La reorganización de las cadenas globales de suministro y la disputa tecnológica entre Estados Unidos y China están colocando al país en una posición ventajosa. Sin embargo, sería un error pensar que la llegada de nuevas plantas industriale
s constituye, por sí
Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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