En Ecolístico no hay surcos ni cielo abierto. El cultivo ocurre dentro de una nave cerrada en Cancún, donde las plantas no avanzan sobre hectáreas de tierra: crecen hacia arriba, distribuidas en distintos niveles de estructuras verticales que multiplican la superficie disponible. Tampoco hay tierra bajo sus raíces.
Permanecen suspendidas dentro de cámaras y reciben agua y nutrientes convertidos en una neblina fina. Arriba, lámparas LED sustituyen al sol. Temperatura, humedad, riego y concentración de dióxido de carbono pueden medirse y modificarse. La imagen rompe con la idea convencional de un huerto.
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