Las canas parecen sencillas: el cabello pierde su pigmento y comienza a verse gris o blanco. Pero algunas, con el paso del tiempo, empiezan a adquirir tonos amarillos, dorados e incluso verdosos. Y ahí aparece una pregunta bastante lógica: si una cana ya perdió su color, ¿de dónde sale ese tono?
Esto no necesariamente significa que estén sucias ni que hayas elegido mal el champú.
Lee la nota completa en Xataka.
Dejanos un comentario:
