En 2016, Francia se convirtió en el primer país del mundo en tener una carretera solar. Tres años después descubrieron que no era buena idea

A

f

inales de 2016, Francia acaparó miradas internacionales con una obra que prometía revolucionar la infraestructura verde: un kilómetro de pavimento completamente cubierto de paneles fotovoltaicos en la región de Normandía. En el papel, la propuesta resultaba brillante. Permitía generar electricidad limpia al aprovechar una red vial ya construida, sin ocupar terrenos agrícolas, reserva

Hidalgo ¡Tiene algo!

s naturales ni az

oteas residenciales.  Se trataba de la mayor instalación de este tipo en el planeta y el anticipo de un plan que buscaba extenderse por 1,000 kilómetros de caminos franceses. El entusiasmo duró muy poco.

Hidalgo ¡Tiene algo!

Fuente: Xataka (Ciencia). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.



Dejanos un comentario: