LeBron James no sabe nada sobre las leyes de la naturaleza. O no quiere saber nada de ellas. A sus 37 años y con 19 temporadas en la NBA a su espalda, el alero no envejece. Mantiene una lucha demencial contra el paso del tiempo en la que, por el momento, él es el ganador. Lo demostró en Toronto con 36 puntos y en Washington con 38 y convirtiéndose en el segundo máximo anotador en la historia de la Liga. Y lo demostró esta madrugada en Cleveland, su casa, ante
Fuente: AS México. Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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