Madring, un circuito de mucho cuidado: los pilotos superan una toma de contacto con el trazado marcada por la cautela

En la Fórmula 1 más tecnológicamente avanzada de la historia, todos los experimentos que se puedan llevar a cabo en un entorno virtual son vitales porque salen mucho más baratos que las pruebas hechas sobre el terreno, esto es, la pista, infinitamente más caras. En un contexto en el que las restricciones económicas pueden condicionar más que el acierto de los ingenieros y diseñadores, las horas de simulador permiten hacerse una idea de cómo reaccionarán los monoplazas y pilotos frente a cualquier novedad.

Lee la nota completa en El Pais.



Dejanos un comentario: