Después de años de pagos, intereses y descuentos a la nómina, llega el momento esperado de cubrir la última mensualidad de la hipoteca, aunque saldar la deuda no significa que la vivienda quede automáticamente libre de gravamen, por lo que el propietario todavía debe completar una serie de trámites para que el inmueble quede formalmente liberado de esa carga.
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