Ante los ministros de Energía del G20 reunidos en Texas, Estados Unidos exhibe su poderío productivo y pragmatismo para librarse de normas ambientales, mientras pretende que el mundo ignore las perturbaciones de su guerra con Irán en la economía global."Desbloquear todo el potencial energético del país": este es el lema que repiten los funcionarios estadounidenses reunidos en Houston, en medio de elogios al presidente Donald Trump.
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