El 27 de agosto, una fotografía de decenas de maletas al sol en el principal aeropuerto de Israel, Ben Gurión, circuló con indignación por las redes sociales. Seguían en tierra una semana después de la huelga que convirtió el aeropuerto en un caos de anulaciones y retrasos. Ben Gurión, puerta de entrada y salida a un país que adora presentarse —a menudo para desviar la atención de todo lo otro que hace— como una start-up nation tecnológica e innovadora, se convirtió aquel día en el aeropuerto de todo el mundo
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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