“Tengo un amigo que cada vez que viene hace la misma foto desde el mismo sitio. Y dice que siempre son distintas”, cuenta Pedro, propietario junto a Marina de esta pequeña casa adosada a orillas del Mar Menor, en Los Urrutias, parte del municipio de Cartagena. Aunque el Mar Menor es, en realidad, una laguna salada, sus olores, sus colores y hasta su oleaje en días de levante son los de todo un mar. Y, como cualquier observador atento sabe, no existe nada más cambiante que la superficie marina. Javier
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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